mayo 01, 2008

FOBIOSOFIA / notas mentales ahumadas e inconexas

Sólo en México está prohibido fumar en un bar patrocinado por una marca de cigarros. ¿La razón? La nueva ley de "ambientes libres de humo" ha entrado en vigor en bares y restaurantes en el DF. De lo que no se han podido liberar los bares y los restaurantes es del ambiente hostil, de la mala onda, de la pérdida del 24% de su clientela y del eventual pago de multas provocadas por algún libertador que no está dispuesto a obedecer leyes estúpidas.

Empiezan a surgir nuevos bares dados de alta como clubes privados. La membresía cuesta un peso y realmente no hay ninguna restricción para entrar. Ahí dentro, se puede ejercer el derecho a fumar.

Está de moda quejarse. Y dentro de los temas más socorridos está el del humo del cigarro.

Es evidente que las autoridades sanitarias inventaron el término "fumador de segunda mano". Lo que no es evidente es la razón por la que lo hicieron. Y aunque no tengo los argumentos para fundamentar esta declaración ni me interesa encontrarlos, creo que tampoco existen los argumentos para demostrar que ese término no fue inventado.

Por otra parte, creo firmemente en que una de las cosas más sanas que se pueden respirar en cualquier punto del DF es el humo del cigarro.

En fin. Tarde o temprano el gobierno entenderá que todos tenemos el derecho a hacernos daño a nosotros mismos. O quizá, si sus intereses económicos no se interponen demasiado, entenderá que para prevenir a los mexicanos de los peligros del cigarro sería mucho mejor no favorecer a las empresas de tabaco extranjeras para su desarrollo en la economía de México. Aunque no sé por qué tengo la impresión de que no sucederá.

2 comentarios:

Ian Kinsley dijo...

"Tarde o temprano el gobierno entenderá que todos tenemos el derecho a hacernos daño a nosotros mismos."
Yo creo que sí lo entienden. Y claro que sí, tienes todo el derecho a hacerte todo el daño que quieras. Pero si yo asisto al mismo bar-oficina-centro comercial-restaurante que tú, y yo quiero ejercer mi derecho a no dañarme, ya interfiere con mis intereses. Y todo porque fumar representa exhalar humo tóxico que se mezcla con el oxígeno que todos respiramos. Si fumar fuera como inyectarse heroína o beber alcohol, otra historia sería.
Entiendan que la ley no es para que no fumen. Es simplemente para que no fumen donde se afecte a terceros (llámese gente que no fuma, niños, mujeres embarazadas, etc)
Si ya hay bares privados donde se puede fumar, qué bien, vayan todos a fumar ahí. Yo no iré. Así todos ejercemos nuestra libertad.
Me gusta mucho la idea de que si algún día me encuentro en una fiesta en casa o en restaurant, donde esté permitido fumar, será por mi decisión y no a la fuerza.
Saludos Chemita!

Camila dijo...

Yo estaba pensando en dejar de fumar...pero no le voy a dar el gusto a esos tarados promotores de esa molestísima ley