mayo 05, 2009

Otra forma de concebir el concepto "Rockotitlán"

Ante la ausencia de talento en la juventud actual, la ciencia se ha abocado a generar una cantidad insospechada de tecnologías que facilitan la elaboración de cualquier cosa. El arte, como pilar fundamental de toda cultura evolucionada, tan popular y rudimentario como se quiera, no se ha quedado fuera de esta vorágine.

En efecto, changos que ponen discos se hacen llamar DJ's y, mientras dure la farsa, otros changos que nunca han movido una perilla seguirán pensando que los primeros han de llamarse artistas.

Y ante la insuficiente conexión entre el cerebro y las manos (por deficiencia del aquél, no de éstas) que caracteriza a nuestras nuevas generaciones, las grandes comercializadoras del entretenimiento han tenido que acercar el rock'n roll a los jóvenes en forma de juguetes. Sí, ahora en lugar de aprender a tocar una guitarra eléctrica, sólo hay que usar un infantil remedo de guitarra, con botones en lugar de cuerdas, para arrancar la emoción del público. Por supuesto, me refiero a un público previamente grabado en un estudio.

De esta premisa nació el Guitar Hero y su inminente consecuencia, el Rock Band. No hay mucho que hacer para mantener el interés de este juego de video sino aumentar canciones en el repertorio disponible y elaborar "ediciones especiales" que despierten la avaricia de los niños (y de los adultos) para que los programadores puedan seguir pagándose la universidad.

Las ediciones especiales que refiero en el párrafo anterior van desde "El Metallica Tour" hasta una muy prometida edición de Los Beatles.

Sin dar más vueltas, aquí propongo otra edición que, al tiempo que divertirá, educará sobre las artes musicales prehispánicas de nuestro país (también de forma rudimentaria) a toda la raza (la raza de bronce). Se trata del:



Por supuesto, las canciones aztecas, así como las mayas, las incas, las zapotecas, etcétera, exigen instrumentos diferentes para su interpretación. He aquí un vistazo de lo que serán estos nuevos juguetes:









El juego puede ser amenizado con gráficos que hagan referencia a acontecimientos importantes y localidades importantes de cualquier momento de la historia prehispánica de nuestro hermoso continente.



Ah, si Moctezuma estuviera vivo para ver y escuchar esto... ¡Mandaría a hacer pozole con pierna humana para los programadores!

Imagínese, querido lector, revivir batallas épicas en los pies de un honorable Caballero Águila haciendo sonar los cascabeles, moviendo la cadera como los jugadores de pelota, gritando cosas llenas de significado milenario. Una de las canciones que se desbloquearían al acceder al último nivel será, sin duda, "Los dioses ocultos", del Huey Intérpretl Saúl Hernández Ilhuicamina.

Después, cuando el mercado esté listo para recibirlas, podrían emerger ediciones especiales con referencias más modernas: "ROCK BAND MARIACHI", "ROCK BAND TRÍO", en fin. Incluso cada país podría tener el suyo. Imagínese llegar a tocar una cítara o un digeridoo con botones de colores. Uf. Sería el pretexto perfecto para seguir evitando la cultura con los videojuegos.

5 comentarios:

Camila dijo...

Jajajajaja, ya te veo bailando y rockeando con tus calentadores de cascabeles!!!! Me acuerdo y me rio!!! Jajaajaj

Pil dijo...

Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja...
ay, me duele la panza de tanto reir, jajajajajajajajajajajajajajajajajaja...
Eres un pendejo, con todo respeto, eso sí... jajajajajajajajaja

Pepe dijo...

¡Excelente post! Mil gracias, y saludos.

Javier dijo...

jajajajajaja Pero qué tal jugabas la saga de FIFA en la prepa carnal?

costa sin mar dijo...

jajajjajajja incluso habría que pensar en los escenarios ocultos, los que sólo se logren después de cuatro perfect:
charlie montana en un antro de sinaloa,
ninel conde haciendo un cover a frank sinatra en un palenque