octubre 28, 2008

Los varios rostros del miedo

La muerte.

Tan...

Tan nada. Una de las cosas sobre las que el ser humano ha lanzado más mentiras. Elucubraciones de cierto carácter racional, con rigor argumentantivo, con súplicas de esperanza escondidas tras oscuras e inútiles palabras.

Santos e hijos de puta se han abrazado terriblemente a la promesa de una tierra posterior, de un tiempo después del tiempo. Discuten con argumentos que huelen a miedo y temblor de dientes. Explotan el afán de hacer que las palabras encajen, hagan sentido, como si en la argumentación de la existencia de una vida ulterior les fuera la vida presente. Y sí, parece que les va en ello.

Pero resulta que la muerte nos busca para jugar con ella sólo cuando hemos abandonado los intentos por comprender apenas un hilo de su colcha. Y en México lo habíamos hecho desde hace ya mucho tiempo.

Lamentablemente las influencias incontrolables que llueven desde América Septentrional han penetrado a nuestra cultura. Ahora el día de muertos se ha convertido también en un pretexto para embriagarse tras un disfraz que ayude a distraer la atención de las falencias estéticas que el propio rostro delata.

Y poco a poco comenzaron a organizarse también en México las fiestas de disfraces macabros, que aunque tienen un oscuro origen en la cultura mexica -y aunque los historiadores se nieguen a aceptarlo- penosamente son un legado de las generaciones gringas de idiotas que llegaron, mágicamente, a la universidad o al college embriagándose con Budweiser.

Y con motivo del día de muertos, este blog propone algunos disfraces muy sencillos hechos a la medida de ciertos personajes de la vida pública. Disfraces que podrían y deberían usar sólo las personas para quienes fueron confeccionados. Aquí algunos de ellos:

La primera y más fácil de disfrazar. La maestra Elba Esther Gordillo. Su disfraz es probablemente el más sencillo y realista del mundo:



Así, cuando esta mujer en una fiesta aclare que no es "Chuky el muñeco diabólico", la gente comenzará a pensar: "¡Ah, entonces es un gran disfraz de Chuky!"

Otro gran disfraz hecho únicamente para Andrés Manuel López Obrador (y su obsoleta forma de tener siempre algo de qué quejarse). Confeccionado con rigor por... ¡él mismo!



Se trata del disfraz de Presidente Legítimo. De hecho, en México todo aquél que se haga pasar por presidente legítimo, está disfrazado. ¿O no, Calderón?

Para George W. Bush dejamos el disfraz del hijo de puta más grande del mundo.



Es sencillo. Consiste en un pequeño pin en la solapa.

Y para el marrano Cartens (aunque sea por discreción debería bajar de peso. Cómo sostener al mismo tiempo un cuerpo de 250 kilogramos y la frase "México está en crisis económica").



Más que disfraz, es una distinción de calidad.

Muerte en un día feliz.
Perdón. Feliz día de muertos.

5 comentarios:

iL Hell Dogma dijo...

jajaja estuvo muy bueno el del Carstens

Anónimo dijo...

En un acto supremo de premonición relacionaste muerte-política, lo que produce varias cuestiones:

1) Tienes pacto con Changó ??
2) Ya te atoró la PFP ??
3) Tú, igual que yo, piensas que la única certeza humana es que vamos a morir ??

Att, Fan que piensa que Carstens puede morir de cualquier cosa, menos de hambre.

Josemaría Camacho dijo...

Querida fan anónima de nombre Martha.

Respondo tus preguntas:
1) No, hace varios años que dejé de ser Orisha. Cuando más creo en Superchangó, amigo de Manu Chao.
2) No, todavía no, aunque podría hacerlo porque me robo las fotos de internet.
3) Sí. En efecto. Esa y la certeza cartesiana de que dudo de todo.

Gracias por revisar este blog.

Camila dijo...

Una Preguntita: ¿la próxima actualización será una edición especial de la Revolución mexicana o tendré que esperar a la edición especial de Navidad?

S.S dijo...

Hmmm, cualquiera pensaría que Cami sería la primera en entender la procrastinación en actualizaciones de blog...